Mensaje de error

Notice: Undefined offset: 1 en counter_get_browser() (línea 70 de /home/nutriceperu/public_html/sites/all/modules/counter/counter.lib.inc).

Tipos de Grasas

En cuanto a las grasas de la dieta, "hay que comenzar aclarando que la relación entre grasa y riesgo de cáncer depende del tipo de grasa consumida más que del consumo total de grasa", subrayó Markmann. El aceite de oliva es rico en ácido oleico, un ácido graso monoinsaturado, y se lo ha relacionado con una reducción del riesgo de cáncer de mama. En cambio, los ácidos grasos poliinsaturados omega-6 (ácido linoleico) que se hallan en aceites de semillas parecen aumentar el peligro de ciertos tipos de cáncer como el de mama, colon y próstata. Por su parte, los ácidos grasos poliinsaturados omega-3, como a-linolénico, ácido eicosapentanoico (EPA) y ácido docosahexanoico (DHA), que se encuentran en aceites de pescados, parecen ejercer efectos inhibidores. "En la actualidad se aconseja limitar el consumo de grasas a menos de 30% del valor calórico total, aumentar los omega-3 y reducir la ingesta de ácidos grasos omega-6", insistió el especialista. Con respecto a la cantidad total de grasas y riesgo de cáncer, señaló que los datos relacionan un consumo aumentado de este macronutriente con mayor riesgo de padecer cáncer de mama, útero, colon y próstata. Esto se debería a las mayores posibilidades de oxidación de los lípidos y a un aumento de estrógenos, prostaglandinas y carcinógenos biliares. PROTEINAS Por último, Markmann se refirió a otro macronutriente relacionado con el desarrollo de cáncer: las proteínas. "Se sabe que el crecimiento tumoral disminuye cuando el individuo ingiere pocas proteínas y se observa que el crecimiento tumoral aumenta cuando la ingesta proteica supera 2 ó 3 veces los requerimientos", graficó el profesional. "Trabajos experimentales realizados en animales sugieren que al reducir las proteínas de la dieta de 20% al 5% del valor calórico total (VCT) se inhibe la hepatocarcinogénesis y que la restricción de la fenilalanina y tirosina detiene el crecimiento del melanoma. Dichas experiencias tendrían directa relación con modificaciones que ocurren en el sistema inmune o en la variación de la actividad enzimática, entre otras causas", concluyó.